¿Cómo terminar el primer borrador de tu novela?

El primer reto a superar como escritor es acabar con la primera versión de su manuscrito, es decir, ver madurar a ese borrador o texto en bruto de la historia. Para conseguirlo, es fundamental establecer pequeños objetivos.

Si dividimos en pequeñas metas, más asequibles, saborearemos mejor nuestros logros a coroto plazo, una forma de evitar la tan temida frustración que tan solo nos lleva al desánimo y a encontrarnos con su gran aliado: el abandono del proyecto.

Con la primera versión de nuestro texto buscamos dar a luz todas las ideas, reunir las anotaciones y apuntes de los cuadernos en un solo conjunto. El resultado estará muy lejos de la forma final, quizás requiera de cambios en las partes más confusas y eliminar lo innecesario o puede que necesitemos reescribir completamente la historia con otro enfoque, perfilar personajes o nuevas sinergias entre los elementos.


Algunos consejos...

Durante esta fase no hay que prestar demasiada atención a la gramática, ortografía o la calidad del texto. Esto lo dejaremos para la fase posterior de corrección. No queremos decir que obviemos las faltas sino que evitemos dedicar más tiempo del necesario en las correcciones. Necesitamos un borrador que concrete las ideas que rondan en nuestra mente. Ya emplearemos esfuerzos más adelante para corregir y modificar el texto en posteriores revisiones para que quede lo mejor posible. El objetivo del primer manuscrito es organizar el desorden, descargar toda la información de fuentes mentales y físicas (notas en cuadernos) para contar con un texto en bruto que nos de fluidez a nuestra labor como escritores, el borrador será como el diamante en bruto que poco a poco iremos tallando y dando brillo.


Emplear algún recurso o técnica que nos ayude a estructurar el libro de forma eficiente. Lo más común es empezar redactar nuestra historia desde el inicio, con la primera palabra hasta poco a poco llegar al final. Pero los escritores profesionales emplean herramientas que les facilitan la escritura, que les hace el trabajo más fácil, sería como estudiar un mapa antes de realizar nuestro viaje. La escaleta, recurso en el que se profundiza durante el Taller de Novela Exprés Scribook, es muy útil para estructurar la trama, con ella crearemos la columna vertebral de la historia y la utilizaremos como brújula que nos orientará en el camino de la coherencia y mejor conexión entre los elementos de la obra.


Generar el hábito de la escritura, establecer tiempos concretos para trabajar en la trama. La desidia, otras ocupaciones y, por consecuencia, nosotros mismos seremos los mayores obstáculos al que nos enfrentaremos cuando escribimos. La fuerza de voluntad no aparecerá por arte de magia para hacer el trabajo por nosotros, hay que cultivarla. Recalcamos de nuevo la importancia de las metas pequeñas para alcanzar unas superiores, con dedicar una hora al día a la escritura o proponernos un mínimo de palabras lograremos acabar el libro tarde o temprano. Es inútil un atracón de un día para luego dejarlo durante meses.


Escribir sin complejos, prestando atención a ese sexto sentido, al inconsciente. Se trata de escribir el borrador, demos alas a nuestro sin sentido. En posteriores revisiones pondremos los pies en la tierra, recortaremos y suavizaremos las ideas, pero en principio marquemos un listón alto . Regalemos a nuestra mente cuando nos pongamos a escribir esas alas que tanto anhela en la vida cotidiana, dejemos que se exprese con total libertad aunque sepamos que esa parte la eliminaremos, nos ayudará a crear, definir personajes y a concretar el mundo.


Por último, al terminar el borrador de la obra hay que dejarla reposar como el buen vino. El tiempo que necesites para retomar el trabajo y afrontar la tan temida corrección. Si al terminar el primer manuscrito revisamos nosotros mismos el contenido demasiado pronto, tendremos una visión poco objetiva e injusta con la obra. Lo mejor para corregir una novela es dejarla en manos de un tercero, profesional de la escritura, que afronte un Editing con la distancia suficiente que permita valorar la obra en su justa medida, aplicando las correcciones más favorables para la misma.

En el caso de que no llegues al final del manuscrito por falta de tiempo, bloqueos u otras razones, en Scribook tenemos la opción de una Mentoría personalizada de Novela donde un profesional de la escritura te acompañará en el camino para concluir ese anhelado primer borrador.

Si conoces algún otro consejo o práctica para terminar el borrador, no dudes en comentar.



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