Moodboard literario

Literalmente es la forma ‘cool’ de llamar a un corcho, tabla o muro de inspiración y sensaciones a partir de una combinación de materiales, texturas, frases, fotos, recortes y colores que sean representativos de un determinada determinada trama literaria que tengamos la intuición de construir.

Aunque es algo implementado por decoradores e interioristas, se trata de una herramienta que también puede ser usada por profesionales del arte gráfico, incluso escritores. En definitiva, cualquier trabajo creativo se puede servir de un moodboard como herramienta para combinar diferentes elementos en busca de inspiración o como representación.

Mientras un collage es una combinación de elementos que se traduce en un objeto final entendido como un todo, un moodboard es precisamente la sensación de una combinación en proceso. Algo que podemos modificar continuamente hasta encontrar una combinación que nos ayude a materializar y visibilizar lo virtual.


Para qué sirve un Moodboard

Para los diseñadores de interiores, los moodboards son un complemento que ayuda a visibilizar y comunicar el proyecto más allá de las plantas distributivas y los renders e imágenes 3D. Un moodboard hecho con materiales reales, con muestras ropa que podría llevar alguno de nuestros personajes, es una ayuda supervaliosa para poder visualizar con gran certeza la construcción por ejemplo de un personaje.


¿Qué podemos incluir en un Moodboard literario?

Ya sean mapas, fotos, objetos de los personajes, colores evocadores, frases…, cualquier material es susceptible de ser incluido en un moodboard.

También resulta muy inspirador completarlo con algún título que le sea representativo o, como hacemos nosotros, acompañarlo de multitud de adjetivos que nos ayuden a definir aquello que queremos recrear.


Digital o físico

Usamos ambos, pero para momentos diferentes. Cuando estamos en un momento muy inicial del proyecto y por la razón que sea necesitamos poder transmitir una idea de la línea de estilo, podemos recorrer a un moodboard digital.

Por otro lado, el moodboard físico, hecho con materiales reales, nos da un efecto inigualable. El tacto consigue trasmitir mucha información que nos costaría esfuerzo verbalizar. De este modo, lo simplifica con un “me lo imaginaba más así, que así”. Evidentemente, necesitas de espacio y disponibilidad de multitud de materiales y muestras diferentes para poder describirlos con mayor detalle en tu novela o realto. Así que, entre digital y físico, nos quedamos con el físico si tenemos que elegir, aunque en multitud de ocasiones lo que hacemos es combinarlos. Se trata de entenderlos como recursos complementarios que ayudan a inspirar y visualizar.


¡Sacadle una foto!

Esto es importantísimo. Normalmente no disponemos de espacio para almacenar nuestras composiciones. Es más, la mayoría de las veces necesitamos reutilizar materiales para otras composiciones. Así que resulta de gran utilidad sacarle una fotografía al moodboard una vez le damos el visto bueno. De este modo, podemos tener en nuestro teléfono u ordenador una copia visual a la que poder recurrir si queremos reproducirlo. Los Moodboards se han convertido en una buena herramienta para conocer con más detalle tu creación literaria como excepcional herramienta creativa y comunicativa al mismo tiempo.


En este sentido, si eres de los que que les encanta sacar el máximo partido a tu imaginación y te encantaría arrancar tu primer proyecto literario te recomendamos nuestro taller online de escritura creativa. Te dejamos toda la info en el siguiente link: https://www.scribook.com/escrituracreativa


19 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

​Hazte PRO

Sé el primero en recibir nuestras últimas novedades

© Scribook 2020       Aviso Legal       Política de privacidad       Política de cookies